El Amor Que Nunca Fue

Te escribí versos con la tinta del alma,
con la fe de quien cree en los milagros,
te di mi tiempo, mis sueños, mi calma,
y tú me diste un amor a ratos.
Nunca fui un hogar en tu pecho,
solo una sombra que te servía,
nunca fui el fuego que anhelabas,
solo la chispa que te encendía.
Fui quien tejió con hilos de oro
cada puente que nos unía,
mientras tú, con manos frías,
dejabas que el viento los destruía.
Me llamaste red flag, un defecto,
pero, ¿quién era el verdadero engaño?
Si yo te di amor sin medida,
y tú me pagaste con el desengaño.
Nunca fui prioridad en tus días,
siempre fui la espera, la excusa, el olvido,
y ahora entiendo que no me faltaba amor,
me faltaba a mí misma haberme ido.
No, no fuiste un amor que dolió…
fuiste un amor que nunca fue,
y aunque en mi piel queden las cicatrices,
hoy cierro la puerta y no vuelvo a ver.